Aspectos genéticos


Los cromosomas contienen genes, que son las unidades básicas de la herencia. Un gen es una secuencia de ADN (ácido desoxirribonucleico) que codifica para una determinada proteína. El ADN es un polímero (una cadena larga) compuesto de nucleótidos cuya estructura es una doble hélice. Un nucleótido es un compuesto químico con una base de ADN (adenina, guanina, citosina o timina) unida a una molécula de azúcar (desoxirribosa) y a un grupo fosfato. El ADN contiene la información genética, que es traducida a una secuencia específica de aminoácidos que forman las proteínas.

Los cromosomas contienen genes, que son las unidades básicas de la herencia. Un gen es una secuencia de ADN (ácido desoxirribonucleico) que codifica para una determinada proteína. El ADN es un polímero (una cadena larga) compuesto de nucleótidos cuya estructura es una doble hélice. Un nucleótido es un compuesto químico con una base de ADN (adenina, guanina, citosina o timina) unida a una molécula de azúcar (desoxirribosa) y a un grupo fosfato. El ADN contiene la información genética, que es traducida a una secuencia específica de aminoácidos que forman las proteínas.

Los humanos somos diploides. Esto significa que tenemos dos copias (también llamadas alelos) de cada gen, cada una heredada de uno de nuestros progenitores. Una célula humana contiene 23 pares de cromosomas. En cada par, un cromosoma viene del padre y el otro de la madre.

La EH es una enfermedad genética hereditaria causada por mutaciones en un gen (el gen de la EH) que se encuentra en todas las células del cuerpo desde el momento de la concepción. Esto significa que la enfermedad va pasando de una generación a la siguiente.

La EH es una enfermedad genética autosómica. Esto implica que afecta tanto a hombres como a mujeres porque el gen alterado se localiza en un cromosoma que es igual en los dos sexos (autosómico o no ligado al sexo).

La EH es una enfermedad genética dominante, lo cual quiere decir que con una sola copia del gen alterado de cualquiera de los dos progenitores es suficiente para heredar la enfermedad. En otras palabras, la mutación del gen de Huntington domina sobre la copia normal del padre sano.

En 1993, los científicos identificaron el gen que causa la EH. Está localizado en el cromosoma 4. Este gen codifica para una proteína llamada huntingtina (Htt). En la primera parte del gen de la EH hay una secuencia de tres nucleótidos, citosina-adenina-guanina (CAG), que se repite varias veces (es decir, CAG-CAG-CAG-CAG…). A esto se le llama “repetición de trinucleótidos”. De acuerdo al código genético, el trinucleótido CAG codifica un aminoácido llamado glutamina, por lo que a la secuencia de repeticiones CAG que forman una cadena de glutaminas se le llama “poliglutamina”.

Un número de repeticiones de trinucleótidos de hasta 35 unidades CAG se considera normal. Cuando el gen de la EH contiene más de 40 repeticiones CAG, la proteína alterada de huntingtina producida por el gen causará la EH en la vida de la persona. Por lo tanto, la causa de la EH es una repetición expandida de trinucleótidos y forma parte de las enfermedades por poliglutaminas. Las personas con un número de repeticiones intermedias (entre 36 y 39) puede que nunca desarrollen síntomas de la enfermedad o que estos aparezcan a una edad avanzada. Por otro lado, un número elevado de repeticiones CAG se asocia a una edad de aparición temprana (antes de los 20 años de edad), lo que se conoce como enfermedad de Huntington juvenil. Existe una gran variedad en el número de repeticiones CAG, pero los pacientes menores de 10 años (EH infantil) suelen tener más de 80 de ellas.

Algunas familias comienzan a mostrar síntomas a una edad avanzada en comparación con otras. Es complicado determinar los factores implicados en la edad de inicio de la enfermedad y estos se están estudiando actualmente. Existe una relación inversa entre el número de trinucleótidos y la edad de inicio: en general, a mayor número de repeticiones CAG, más temprano comienza la enfermedad. No obstante, este no es el único factor responsable de la edad de inicio, ya que esta relación parece estar influida por otros genes (llamados genes modificadores) y también puede haber factores ambientales implicados.

Referente a la EH juvenial, en el 75% de los casos la mutación se ha heredado del padre y en el 25% de los casos, de la madre. Cuando el gen tiene más de 29 unidades de CAG, el número de repeticiones puede aumentar en la siguiente generación, aunque es muy raro. Cuando el gen tiene un número de repeticiones de CAG suficiente como para producir la enfermedad (36 o más) hay más probabilidades de que esta cifra cambie al pasarlo a la siguiente generación. Cuando las repeticiones de CAG se heredan del padre, es más probable que se produzca un aumento y no una disminución de las mismas. El progresivo incremento de las repeticiones lleva a una aparición de los síntomas de la enfermedad a una edad más temprana; a este fenómeno se lo conoce con el nombre de anticipación. Dado que es más probable que se dé cuando el progenitor afecto es el padre, la mayor parte de los casos de EH juvenil se heredan de él. No obstante, la EH juvenil es rara. Además, tener en cuenta que si el padre es el afecto, eso no implica que sus hijos necesariamente tendrán EH juvenil.

Se han descrito algunas enfermedades, genéticas, parecidas a la EH (desorden neurológico similar a la enfermedad de Huntington [Huntington disease-like neurodegenerative disorder, HDLD por sus siglas en inglés]), pero los genes responsables de las mismas son distintos a los de la EH. Además la naturaleza y los síntomas de dichas enfermedades son ligeramente diferentes.