Modelos animales


La Dra. Gillian Bates es quien dirige el equipo que creó el importante modelo de investigación de EH con ratones, en Inglaterra. Lo que hicieron fue tomar la parte del gen de la enfermedad de Huntington que contenía la mutación EH así como las repeticiones CAG, para introducirlas en un embrión de ratón. Después fueron capaces de elegir ratones que, pasadas diez o doce semanas de vida, desarrollaron los síntomas neurológicos y la pérdida de peso.

La Dra. Bates y sus colegas prestaron especial atención en contabilizar los síntomas neurológicos de los ratones. Ha sido todo un proceso desde que los ratones muestran los signos del nervio dañado sin llegar a tener corea. La cuestión es si esto se parece a la enfermedad de Huntington o no es más que un ratón cuyos genes han sido manipulados. Bien, la respuesta es que se trata de ratones que han desarrollado una enfermedad neurológica.

Como dije anteriormente, una de las características de estos ratones con EH es que tienen un tamaño más pequeño con respecto a aquellos que no están afectados. Esta pérdida de peso se hace patente a medida que los síntomas neurológicos aparecen y pronto bajan un 30% y luego un 50% en comparación con sus compañeros.

¿Por qué son tan importantes los ratones?. Durante los últimos 125 años, en lo que se refiere a la enfermedad de Huntington, la investigación ha ido despacio porque la EH sólo afecta a los seres humanos y únicamente al cerebro; por lo que el objeto de estudio ha sido muy difícil de obtener, al tener que depender de los cerebros de autopsias. Aunque han sido de gran ayuda, acaban limitando el trabajo que se quiere hacer. No se puede comprender lo que sucede al comienzo de la enfermedad de Huntington analizando el cerebro de una persona que fallece tras veinte años de padecer la enfermedad. No se pueden hacer estudios sobre neurotransmisores ni tampoco se pueden probar fármacos en la autopsia. En base a todo esto, los ratones son fundamentales para permitir que comience la investigación.

Los modelos de ratón también son más eficaces a la hora de observar el proceso de la enfermedad. Los ratones se reproducen rápidamente, tienen una vida más corta en comparación con los seres humanos, por lo que se puede observar el curso de la enfermedad en tan sólo semanas o meses. Otro punto útil para el estudio científico es que los ratones pueden ser reproducidos, por consiguiente son genéticamente idénticos unos a otros; a diferencia de los seres humanos, que somos individuos irrepetibles genéticamente. Lo que diferencia a un enfermo de Huntington de otro no lo puede explicar el gen de Huntington, en la medida que existen otros aspectos como la alimentación, otros genes, los cuidados que se reciben, ...; diferentes factores que pueden alterar el estudio de EH en seres humanos. Sin embargo, los ratones con EH se desarrollan en un ambiente común, reciben la misma alimentación, son genéticamente idénticos. Por consiguiente, el científico tiene la seguridad de que cualquier diferencia que surja entre los ratones objeto de estudio es consecuencia de los experimentos realizados (terapia genética, tratamientos farmacológicos o cirugía experimental, por ejemplo).

Durante los próximos diez años veremos lo rápido que ha progresado la investigación gracias a que ahora se puede estudiar la enfermedad en animales. Sacrificando ratones a diferentes edades podemos analizar los primeros síntomas de la EH. No se pueden sacrificar seres humanos a la edad de doce, veinte o veinticinco años para estudiar la enfermedad de Huntington. También es posible utilizar ratones para probar tratamientos potenciales aplicables a la EH. En mi opinión, el estudio a partir de ratones es crucial y en este momento nosotros contamos con ello. En un periodo de cinco a diez años la investigación sobre Huntington va a experimentar un gran avance.